Lo encontré. Sin querer, pero lo encontré. Ya hace mucho no pensaba en eso, en ESO, en ti. Casi me vomito, no por ti, sino por recordar cómo me sentí ese día tan horrible. Me alegro que no haya sido por carta ni por teléfono, sino por correo electrónico. Leerte en este monitor no fue tan impactante como hubiese sido escucharlo de tus labios. Aún recuerdo el momento cuando leí las palabras:"embarazo", "perdido en ella" y "aborto" en una misma línea.
Lo gracioso del asunto es que hoy no me hablas. Sí, tal vez es mi culpa, pero también es tuya.Con ese correo me mataste. Tres días lloré, pero no dudé un segundo en contestarte para decirte cuánto lamentaba no haber estado contigo. Todavía lo lamento, pero a veces pienso que es mejor haberte dejado, así sólo fue llorar sola y no tenerte que consolar a ti.
Lo gracioso del asunto es que hoy no me hablas. Sí, tal vez es mi culpa, pero también es tuya.Con ese correo me mataste. Tres días lloré, pero no dudé un segundo en contestarte para decirte cuánto lamentaba no haber estado contigo. Todavía lo lamento, pero a veces pienso que es mejor haberte dejado, así sólo fue llorar sola y no tenerte que consolar a ti.

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