jueves, 10 de diciembre de 2009

Not really.

Tal vez exageré y no reflexioné demasiado lo que escribí en el post anterior. Sin embargo, era algo que necesitaba sacar de mi ser.

lunes, 23 de noviembre de 2009

God can be funny.

Regina Spektor tiene una canción llamada "Laughing with". He visto diversos comentarios en los foros de Youtube, pero no encuentro ninguna interpretación que me agrade; más que nada porque quienes escriben parecen carecer de un pensamiento crítico real, pero también porque pienso hay mucho más de lo que la canción dice.
Nuestras concepciones y creaciones de lo que pensamos es Dios nos han convertido en merolicos que se han tragado historias insensatas y las repiten a diestra y siniestra sin entender realmente este concepto tan complejo de un personaje tan polémico como Él, si es que existe. No es mi intención escribir sobre mis creencias personales, ya que no considero sea pertinente, ni justo, ni que realmente interese a mis (casi nulos) lectores.
El punto de este post es hablar de la canción, es verbalizar cómo cuando dice Regina: "God can be funny..." me provoca ganas de llorar o cuando entona: "God can be so hilarious, ha, ha..." una rabia más allá de las palabras invade mi corazón; no porque me enfade con la muy talentosa cantante, sino porque mueve algo dentro de mí.
Es esta hipocresía del ser humano que debe recurrir a un ser superior únicamente cuando se encuentra en los peores momentos buscando respuestas o soluciones, pero cuando tiene que ayudar al prójimo, o necesita ayuda de éste, se encuentra con barreras y obstáculos lo que me hace enojar. Es la propia torpeza de nuestra manera de vivir la que nos lleva a culpar a alguien o algo que no podemos ver para poder sentirnos un poco menos responsables de lo que nuestra propia especie ha causado. Cuando pienso en todo esto sólo puedo pensar en decir: "Dios puede ser gracioso, nos ha vuelto instrumentos de nuestra propia destrucción."

sábado, 21 de noviembre de 2009

Lara.

Historia de una niña que destruye el mundo, inspirado por vivencias múltiples; tanto personales, como ajenas.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Podemos ser

No creo, "podemos" me suena a multitud, pero sí, puedes, puedo, y viceversa, ser.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

jueves, 5 de noviembre de 2009

Démelos...

La miraban desde la acera. Cuatro penetrantes ojos la miraban desde la acera. Sus cuerpos sobre un trozo largo de jerga temblaban, tal vez de dolor, tal vez de miedo, tal vez de frío. Inmovilizados esperaban el destino deparado para su especie: ser alimento. Un brillo especial se desprendía de sus pupilas atemorizadas y desafiantes; aprovecharían cualquier oportunidad para escapar y ella lo permitiría.
-Le va a quedar bien sabroso su mole... mejor que con guajolote, en serio.-dijo la anciana vendedora. Al igual que sus víctimas, miraba con una mezcla de recelo y súplica. Sólo un par de cosas más estaban tendidas en el viejo pedazo de tela. Venderlos a los dos sería dar sustento al pequeño haraposo que se encontraba a su lado. La miraban desde la acera.
-Démelos.- respondió sin pensar. Ahora caminaba por las calles del pueblo con un par de inquilinos huidizos y extraños. Acababa de comprar un par de gallos. No un gallo y una gallina; no un perro, no un pollo, ni un conejo: dos gallos excitados por el olor próximo de su libertad. Entre plumas y picos, crestas y patas con garras afiladas, de pronto se dio cuenta que esas aves eran lo único que tenía.

Bueno.

No hay más por decir... Podría ser que hubiera algo más, pero, ¿para qué? Mejor te digo: "Bueno", mientras no sé qué decir. Ese tipo de preguntas no se hacen, ¿sabes?, pero qué más da... Te contesto: "Bueno", aunque sé que no es bueno, si fuera así no lo diría, lo sabrías y ya, pero lo tengo que decir; lo verbalizo, sale de mí.
Te miro a la cara -Bueno.- dices, mientras yo sé que quieres decir algo más. Vamos a pretender, vamos a pensar en cómo nos quisimos tiempo atrás. Pretendamos, anda, dime que no te parece todo mal, dime que mañana vas a quererme tocar. No, mejor no digamos nada. Ya dijimos, bueno, pero no importa. Pretende que no dije nada. -Bueno.-pero miras a otro lado.

sábado, 17 de octubre de 2009

Some days...

Lo encontré. Sin querer, pero lo encontré. Ya hace mucho no pensaba en eso, en ESO, en ti. Casi me vomito, no por ti, sino por recordar cómo me sentí ese día tan horrible. Me alegro que no haya sido por carta ni por teléfono, sino por correo electrónico. Leerte en este monitor no fue tan impactante como hubiese sido escucharlo de tus labios. Aún recuerdo el momento cuando leí las palabras:"embarazo", "perdido en ella" y "aborto" en una misma línea.
Lo gracioso del asunto es que hoy no me hablas. Sí, tal vez es mi culpa, pero también es tuya.Con ese correo me mataste. Tres días lloré, pero no dudé un segundo en contestarte para decirte cuánto lamentaba no haber estado contigo. Todavía lo lamento, pero a veces pienso que es mejor haberte dejado, así sólo fue llorar sola y no tenerte que consolar a ti.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Llueve

Y la ciudad está gris. Hay tantas cosas para hacer, pero pocas ganas. Sólo queda escribir, ¿por qué no? de cosas insignificantes. Tan insignificantes como mi último recuerdo del parque y de unos ojos lejanos. Llueve y no sé qué más decir, suele pasarme, pero hoy en especial... Llueve y no puedo llorar, ¿será porque ya llora el cielo?

Dejar de ser...


Quiero dejar de ser tu táctica
Y dejar también de ser tu estrategia.
No es justo que me hayas escrito,
No es justo que te haya vivido.
Estoy atrapada entre versos,
Estoy enjaulada por tus dedos.
Soy el ritmo de un poema que no acaba,
Soy el alma de estrofas que no callan.
Corro entre puntos y comas
Y vivo en tus palabras, sola.
Siempre tratando de cumplir
Con el destino maldito que me diste:
Ser táctica de sueños imposibles,
Ser estrategia de esperanzas indecibles.
Siempre creando “puentes indestructibles”,
Siempre tratando que alguien me necesite.
Fallando en cada intento,
Cayendo a cada momento
En esa trampa que escribiste
Esperando algún día sea verdad
Y tal vez yo me haga realidad.

jueves, 3 de septiembre de 2009

La habitación.

Empuja la silla de ruedas hasta el pequeño cuarto donde sabe sucederá lo inevitable. Dos camas con sábanas blancas: lo único que hay. Una de ellas está ocupada por una niña con la piel amarillenta y mirada perdida; escucha música, su pequeña cabeza se ve adornada por unos audífonos de diadema color negro. Ella ya no está, va hacia otro lugar muy lejos de aquí, pero también él.
Lo carga delicadamente para colocarlo sobre el lecho que lo espera. Hace mucho no hablan, no porque no quieran, sino porque no pueden. El accidente lo había dejado catatónico, estaba, pero no estaba. Sus ojos azules a veces brillaban como si hubiera regresado, pero no, sólo era una ilusión.
Ella sabe que debe dejarlo ir. En ese momento, al sentarse a su lado, pasa algo extraordinario: él vuelve la cabeza y la mira como antes. Ella lo besa y, entonces, siente como su último aliento se converte en el primero de ella. El primero porque la vida como la conocía se termina con esta delicada espiración Renace con ese beso, pero también pierde lo que más ama: ese ser que ahora la mira inerte desde la cama. Cierra sus ojos y parte. La habitación del adiós ahora cerraba sus puertas, era hora de emprender un nuevo viaje hacia un lugar desconocido. Un viaje que hará sola... muy sola.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Conversa conmigo o "Adiós, Cuba."

Es raro encontrar buena conversación y casi imposible encontrar excelente conversación. Las mujeres no jugamos cuando decimos preferir una buena conversación a un monumento de hombre.
Se llama Yamiel y es cubano. No lo voy a volver a ver, pero debo decir que ha sido uno de los hombres más significativos en mi vida. No porque haya pasado algo entre los dos (lo único que intercambiamos fue palabras), sino porque con palabras logró llevarme a lugares los cuales tal vez nunca visitaré y me hizo sentir la importancia de una pausa, de un respiro como invitación a descubrir qué había más allá de aquellos ojos inquietos que buscan en el horizonte nuevas aventuras.
No sé qué más decir de él. Sólo sé era necesario un espacio sólo para él. En Vigo amanecerá en algunas horas; el mar debe estar inquieto por ser acariciado de nuevo por el sol. Sin embargo, también ha de inquietarse por saber quién se sentará en su puerto una tarde tranquila a conversar y a despedirse para nunca verse más. Esas aguas llevan en cada ola una despedida silenciosa, un deseo de poder decir en voz alta: "Adiós, Cuba, no te olvides de mí".

Celos.

Sí, esas malditas polillas que carcomen el alma como si fuera un trozo de tela. Podemos tratar de luchar contra ellos, pero sabemos perfectamente dónde están y por qué están ahí. ¿Qué hacer para matar estos desgraciados bichos? Nada, realmente no se puede hacer nada si no se tiene la madurez suficiente para aceptar, en primer lugar, que se encuentran dentro de nosotros y son parte de nuesta propia naturaleza.
Después de esto sólo queda esperar. Tener paciencia; dejar al tiempo y a la razón hacer su labor teniendo especial cuidado en no interferir en su preciosa labor. Esto último puede ser particularmente peligroso y he aquí la razón: podemos estar seguros de estar curados completamente, podemos hasta decidirlo, vaya. Sin embargo, los celos despechados por el intento de haber sido eliminados suelen atacar con más violencia y provocar daños irreparables.
Cuando los celos mueren se sabe porque uno no los recuerda más y si lo hace no comprende su razón. Es lo gracioso de los seres humanos: podemos sufrir hasta rompernos el alma, pero a su debido tiempo olvidamos el dolor, lo escondemos y pretendemos que no existe. No obstante, el dolor siempre sabe cómo regresar a nosotros y lo hace escodiéndose en nuestras debilidades, ayudándose de sus más leales compañeros, teniendo especial fuerza estas semillas llamadas tan sencillamente "celos".

martes, 4 de agosto de 2009

Volver.

Un viaje siempre cambia a las personas, a los lugares y las situaciones. No permanece nada igual; ni siquiera el propio viajante puede regresar al hogar. Encontrar los lugares conocidos cuando se han vuelto extraños y mirarse en el espejo para encontrar una cara nunca antes vista suelen ser situaciones comunes al volver de una larga travesía.
El aire no huele igual, el agua no sabe ni se siente de la misma forma en la piel; todo es nuevo. No hay la seguridad de estar en casa porque "casa" no existe más, es sólo un espejismo del pasado, un lugar que encierra historias sin tiempo, pero también historias ajenas.
Sentir la propia piel sin sentirla realmente también es parte del proceso de volver. El comenzar a aceptarse diferente e igual al mismo tiempo. Dejar de temer al cambio y empezar a asimiliar, poco a poco, poro a poro que nunca más nada será como fue y que nada será de nuevo como es hoy.

miércoles, 10 de junio de 2009

When heroes fall...

Ya ha pasado tiempo desde que dijiste adiós, pero no dejo de llorarte. Estás en cada cuento, poema y canción que he escrito. Pienso en ti y me duele un poco el pecho, ¿cómo no me va a doler no saber, al menos, que estás?
Han tanto hablado de ti desde que partiste: en la radio, en la tevé, en los periódicos, en Internet. Por todos lados salen personas las cuales se dicen "doctas" sobre tu obra, pero no saben lo que dicen... Sólo hablan por hablar, no entienden qué significa encontrarse en un poema tuyo, no les cambiaste la vida, pero qué más da. No voy a decir tu nombre, pero vos sabés quien sos, ¿viste? Mi héroe, mi amigo, mi casi-creador: descansa, yo me encargo de lo demás.

martes, 2 de junio de 2009

Desconfianza.

"Zeitgeist: el clima intelectual, moral y cultural de una era"
- Diccionario Merriam-Webster.-
Hoy en día, las producciones cinematográficas han dado un giro hacia el género documental como un instrumento de reclamo social. El director quien ha explotado el género con mayor éxito, recientemente, ha sido el estadounidense Michael Moore. Sin embargo, otros documentales de menor presupuesto son una alternativa para quien busca alejarse de las grandes producciones; un ejemplo de esto es el documental Zeitgeist.
Con pocos efectos, sin un "protagonista" al que siga una cámara y con datos poco conocidos, Zeitgeist presenta una realidad cruda, en la cual el mundo ha sido engañado descaradamente por las cúpulas de poder.
Desde la religión hasta los medios han sido utilizados como intrumentos de control de la población. El mantener a un grupo de personas ignorante o sujeto a creencias ingenuas resulta beneficioso, ya que esto ocasiona mayor facilidad para lograr objetivos particulares los cuales tienen poco o nada que ver con el bienestar del mundo.
El documental se divide en tres partes. La primera habla sobre el mito de la religión cristiana y cómo ésta se convirtió en una de las instituciones más poderosas del globo y ha predispuesto a la gente a creer otros fraudes. Esto lleva a la segunda parte del documental, los grandes fraudes orquestados por el gobierno de los Estados Unidos, siendo el más reciente el 11 de septiembre de 2001.
El 9/11 representa uno de los sucesos más crueles en la historia de EU; sin embargo, la crueldad no proviene de aquéllos a quienes se ha culpado por los ataques, sino del propio gobierno de ese país. El filme sólo destaca lo que ya se sabía: todo fue una puesta en escena bastante exitosa.
La tercera y última parte de la película presenta los actores centrales detrás de las grandes farsas, desde la Primera Guerra Mundial hasta la guerra contra Irak y cómo los intereses económicos de un sector reducido han llevado al mundo a cometer atrocidades sin justificación.
Zeitgeist es sólo el primero de una serie de documentales bajo el mismo nombre cuya finalidad es el despertar de la conciencia colectiva. Éstos han sido distribuidos por el director, escritor y productor del documental, Peter Joseph, a través de Internet.
Esta primera entrega ganó el premio de "Espíritu Artivista" en el Festival de Filmes Artivistas de California, en el año 2008. Gracias a esta película se ha creado también un movimiento, el "Movimiento Zeitgeist", el cual cuenta con un sitio de Internet propio y con propuestas definidas (http://thezeitgeistmovement.com/). La tercera entrega de Zeitgeist está programada para octubre del año 2010 y nuevamente será distribuida mediante la red.
Referencias:
-"Zeitgeist". Diccionario Merriam-Webster en línea. http://www.merriam-webster.com/dictionary/zeitgeist. 2 de junio de 2009, 11:20 hrs.
-Joseph, Peter. Zeitgeist. Estados Unidos: GMP LLC, 2007, 122 minutos.
- http://www.zeitgeistmovie.com/. 2 de junio de 2009, 12:00 hrs.
- "The Zeitgeist Movement". http://thezeitgeistmovement.com/. 2 de junio de 2009, 12:10 hrs.

lunes, 27 de abril de 2009

Ignorance is bliss...

Bueno, no, pero hay veces en las que uno preferiría no saber ciertas cosas. No sé, tal vez tantos días encerrada, leyendo noticias sobre enfermedad y muerte, me han trastornado un poco.
Para bajar un poco la tensión (por lo menos la mía) compartiré un poema de John Donne, espero les guste.
Death be not proud
-John Donne
DEATH be not proud, though some have called thee
Mighty and dreadfull, for, thou art not so,
For, those, whom thou think'st, thou dost overthrow,
Die not, poore death, nor yet canst thou kill me.
From rest and sleepe, which but thy pictures bee,
Much pleasure, then from thee, much more must flow,
And soonest our best men with thee doe goe,
Rest of their bones, and soules deliverie.
Thou art slave to Fate, Chance, kings, and desperate men,
And dost with poyson, warre, and sicknesse dwell,
And poppie, or charmes can make us sleepe as well,
And better then thy stroake; why swell'st thou then;
One short sleepe past, wee wake eternally,
And death shall be no more; death, thou shalt die.

lunes, 20 de abril de 2009

A ver si haber escrito esto funciona...

En otra entrada se habló un poco de la importancia de la ortografía. Sin embargo, se habló muy en general. Dentro de este universo de letras y palabras se encuentra un elemento muy particular, que muchas veces se descuida: las consonantes.
Es difícil tener una ortografía perfecta; no obstante, eso no significa que se deba dar por hecho y descuidarla. ¿Quién no ha visto, por ejemplo, la expresión "a ver" escrita como "haber"? En lo personal, este hecho resulta siempre lamentable. Pero más que lamentable, siempre me ha causado curiosidad saber cómo es que a veces no notamos que estamos escribiendo barbaridades.
¿Qué pasaría si los grandes literatos hubiesen tenido problemas con las consonantes, se entenderían sus textos igual? Observemos un ejemplo. Se presentará a continuación un fragmento de un poema de Mario Benedetti (sí, lo amo), uno tal y como él lo escribió y otro con ciertos cambios.

PAÍS INOCENTE
Unos como invasores
otros como invadidos
¿qué país
no ha perdido la inocencia?
pero además
¿de qué sirve un país inocente?

PAÍS INOSENTE
Unos komo imvazorez
otros komo inbadidos
¿ké paíz
no a perdido la inosensia?
pero ademáz
¿de ké sirbe un paíz inosente?

Hay una gran diferencia entre ambos, el primero está escrito como debe ser, a diferencia del segundo, que puede resultar un poco exagerado, pero, ¿es exagerado realmente, nadie se atrevería a violar el lenguaje de semejante forma?
La respuesta es no, no es exagerado realmente y sí, sí hay quienes agreden al lenguaje de esa forma, con o sin querer. ¿Qué hubiese pasado si Benedetti hubiera escrito el poema de la segunda manera? Tal vez, en el mejor caso, habría parecido una broma, otro de sus ingenios, pero así se toma, como una broma, un chiste. No se puede tomar en serio.

En gran parte, esta deformación del lenguaje escrito, parece deberse a los nuevos medios de comunicación electrónica, la mensajería instantánea por internet. Esto sucede al tratar de simplificar las palabras, por una parte, y tratar de darles un toque diferente, pero para poder hacer eso se debe primero de saber cómo manejar el lenguaje.
El problema de esto es que se olvida que saliendo del "chat" o dejando de mandar mensajes, la comunicación escrita tiene reglas. La "q" sigue usándose para escribir "quiero", "que" o "quien" y el resto de las consonantes siguen teniendo su función.
Un escrito serio, y por serio me refiero desde una carta hasta un trabajo escolar, debe mostrar interés y respeto por las palabras, ya que de cierta forma ese respeto y ese interés se puede trasladar hacia el lector y hacia uno mismo.

Entre puntos y comas.

Saber en dónde va un punto o una coma no sólo es cuestión de gramática, ni de sintaxis o redacción. La colocación de cualquier signo de puntuación va mucho más allá de eso. Es una forma de conocer al autor de algún texto, su forma de puntuar va a expresar todo lo que quiere decir, pero también va a expresar con sutileza quién es quien escribe.
La mejor forma de dejar lo antes dicho bien claro (a mi parecer) es con un pequeño fragmento del cuento "Como Siempre" (1947) de Mario Benedetti:
Como siempre. "¿Qué tal, querido?" o la reconciliación. Por un momento sintió envidia de los pobres diablos que hablan de la patrona y le llevan cada sábado una torta de merengue.
Cuando estalló en el reloj del comedor la acostumbrada campanada, comprobó -como siempre- la exactitud de su reloj. Entonces notó que era demasiado tarde. Como siempre.
¿Por qué este cuento? Por la simple razón de que, aunque son sólo dos párrafos, se entiende perfectamente la intención dada al texto. Sin leer todo el cuento se siente la frustración del personaje al que se refiere Benedetti. Sin embargo, no voy a echar a perder el cuento diciendo de qué trata, espero despierte la curiosidad de quien lea y busque los cuentos de este magnífico escritor uruguayo.
Los signos de puntuación marcan el ritmo del texto. Son ellos los que van a decidir cómo se leerá una historia. Son la oportunidad que tiene el lector para respirar, para reflexionar, para detenerse, para emocionarse, para preguntar, para suspirar, para enojarse. Son espacios creados no sólo para la expresión del autor, sino también para el lector. Guiones, paréntesis, signos de exclamación y de interrogación, todos acomodados con el fin de despertar algo dentro de las personas.
La importancia de la puntuación radica en lo siguiente: poder expresar exactamente lo que se desea. No importa que el escrito sea una nota informativa, una tarea o un poema; el objetivo de todos es ser leídos, pero ser leídos realmente, comprendidos y sentidos. Que el lector pueda caminar entre puntos y comas sintiéndose cómodo, fluyendo con las ideas y terminar saboreando realmente el texto.

sábado, 7 de marzo de 2009

Buen sabor de boca.

¿Cuál es la importancia de la acentuación para el periodismo? En realidad, no es importante sino vital. El periodista debe ser preciso en lo que escribe. Debe de ser un ejemplo para quienes lo leen. La acentuación es la carta de presentación del periodista, ya que da a conocer la preparación de éste. No sólo eso, sino también demuestra si le interesa el público a quien irá dirigido su trabajo.
Si se es descuidado con la acentuación se puede dar la impresión de ser descuidado en otros aspectos, ya que, si al periodista no le importó que su trabajo estuviera mal escrito, tal vez tampoco le importó si sus fuentes eran confiables o si la información era verídica. El lector atento se dará cuenta de los errores y será juez del periodista. Si quien lo lee piensa que es incapaz o pierde la confianza en su trabajo no lo volverá a leer.
La acentuación se puede comparar con el sazón del cocinero. Si las ideas son claras y el texto es interesante puede llamar la atención del lector. Sin embargo, si la acentuación es deficiente, al final, el texto dejará una especie de vacío, un "algo" faltante como la sensación de que a la comida le hizo falta sal o simplemente "algo" que no pudo satisfacer a quien lo degustó.
El periodista debe ser el mejor de los cocineros en cuestión del lenguaje. Debe conocerlo a profundidad para poder manejarlo como quiera, para causar el efecto deseado sobre el lector y dejarlo con un buen sabor de boca para que sus escritos no sean leídos con disgusto, sino con atención y sean un deleite para quien los lea.

domingo, 1 de marzo de 2009

La novedad...

Esta es mi primera entrada en este blog. Lo tenía que inaugurar, eso de tenerlo en blanco me estaba empezando a poner nerviosa. ¿Nerviosa? Sí, nerviosa. No me gusta eso de tener un espacio así sin algo, por más simple que sea, me gusta ver unas cuantas palabras en él; me siento un poco más tranquila.
Ahora, señoras y señores, les presento la novedad: un blog que no tengo idea de qué va a tratar, pero intentaré mantener lo más actualizado posible. Sin más, me retiro.