jueves, 10 de diciembre de 2009
Not really.
lunes, 23 de noviembre de 2009
God can be funny.
Nuestras concepciones y creaciones de lo que pensamos es Dios nos han convertido en merolicos que se han tragado historias insensatas y las repiten a diestra y siniestra sin entender realmente este concepto tan complejo de un personaje tan polémico como Él, si es que existe. No es mi intención escribir sobre mis creencias personales, ya que no considero sea pertinente, ni justo, ni que realmente interese a mis (casi nulos) lectores.
El punto de este post es hablar de la canción, es verbalizar cómo cuando dice Regina: "God can be funny..." me provoca ganas de llorar o cuando entona: "God can be so hilarious, ha, ha..." una rabia más allá de las palabras invade mi corazón; no porque me enfade con la muy talentosa cantante, sino porque mueve algo dentro de mí.
Es esta hipocresía del ser humano que debe recurrir a un ser superior únicamente cuando se encuentra en los peores momentos buscando respuestas o soluciones, pero cuando tiene que ayudar al prójimo, o necesita ayuda de éste, se encuentra con barreras y obstáculos lo que me hace enojar. Es la propia torpeza de nuestra manera de vivir la que nos lleva a culpar a alguien o algo que no podemos ver para poder sentirnos un poco menos responsables de lo que nuestra propia especie ha causado. Cuando pienso en todo esto sólo puedo pensar en decir: "Dios puede ser gracioso, nos ha vuelto instrumentos de nuestra propia destrucción."
sábado, 21 de noviembre de 2009
Lara.
jueves, 19 de noviembre de 2009
miércoles, 18 de noviembre de 2009
jueves, 5 de noviembre de 2009
Démelos...
-Le va a quedar bien sabroso su mole... mejor que con guajolote, en serio.-dijo la anciana vendedora. Al igual que sus víctimas, miraba con una mezcla de recelo y súplica. Sólo un par de cosas más estaban tendidas en el viejo pedazo de tela. Venderlos a los dos sería dar sustento al pequeño haraposo que se encontraba a su lado. La miraban desde la acera.
-Démelos.- respondió sin pensar. Ahora caminaba por las calles del pueblo con un par de inquilinos huidizos y extraños. Acababa de comprar un par de gallos. No un gallo y una gallina; no un perro, no un pollo, ni un conejo: dos gallos excitados por el olor próximo de su libertad. Entre plumas y picos, crestas y patas con garras afiladas, de pronto se dio cuenta que esas aves eran lo único que tenía.
Bueno.
Te miro a la cara -Bueno.- dices, mientras yo sé que quieres decir algo más. Vamos a pretender, vamos a pensar en cómo nos quisimos tiempo atrás. Pretendamos, anda, dime que no te parece todo mal, dime que mañana vas a quererme tocar. No, mejor no digamos nada. Ya dijimos, bueno, pero no importa. Pretende que no dije nada. -Bueno.-pero miras a otro lado.
sábado, 17 de octubre de 2009
Some days...
Lo gracioso del asunto es que hoy no me hablas. Sí, tal vez es mi culpa, pero también es tuya.Con ese correo me mataste. Tres días lloré, pero no dudé un segundo en contestarte para decirte cuánto lamentaba no haber estado contigo. Todavía lo lamento, pero a veces pienso que es mejor haberte dejado, así sólo fue llorar sola y no tenerte que consolar a ti.
lunes, 14 de septiembre de 2009
Llueve
Dejar de ser...
Quiero dejar de ser tu táctica
Y dejar también de ser tu estrategia.
No es justo que me hayas escrito,
No es justo que te haya vivido.
Estoy atrapada entre versos,
Estoy enjaulada por tus dedos.
Soy el ritmo de un poema que no acaba,
Soy el alma de estrofas que no callan.
Corro entre puntos y comas
Y vivo en tus palabras, sola.
Siempre tratando de cumplir
Con el destino maldito que me diste:
Ser táctica de sueños imposibles,
Ser estrategia de esperanzas indecibles.
Siempre creando “puentes indestructibles”,
Siempre tratando que alguien me necesite.
Fallando en cada intento,
Cayendo a cada momento
En esa trampa que escribiste
Esperando algún día sea verdad
Y tal vez yo me haga realidad.
jueves, 3 de septiembre de 2009
La habitación.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Conversa conmigo o "Adiós, Cuba."
Celos.
martes, 4 de agosto de 2009
Volver.
miércoles, 10 de junio de 2009
When heroes fall...
martes, 2 de junio de 2009
Desconfianza.
lunes, 27 de abril de 2009
Ignorance is bliss...
-John Donne
lunes, 20 de abril de 2009
A ver si haber escrito esto funciona...
PAÍS INOCENTE
Unos como invasores
otros como invadidos
¿qué país
no ha perdido la inocencia?
pero además
¿de qué sirve un país inocente?
PAÍS INOSENTE
Unos komo imvazorez
otros komo inbadidos
¿ké paíz
no a perdido la inosensia?
pero ademáz
¿de ké sirbe un paíz inosente?
En gran parte, esta deformación del lenguaje escrito, parece deberse a los nuevos medios de comunicación electrónica, la mensajería instantánea por internet. Esto sucede al tratar de simplificar las palabras, por una parte, y tratar de darles un toque diferente, pero para poder hacer eso se debe primero de saber cómo manejar el lenguaje.
El problema de esto es que se olvida que saliendo del "chat" o dejando de mandar mensajes, la comunicación escrita tiene reglas. La "q" sigue usándose para escribir "quiero", "que" o "quien" y el resto de las consonantes siguen teniendo su función.
Un escrito serio, y por serio me refiero desde una carta hasta un trabajo escolar, debe mostrar interés y respeto por las palabras, ya que de cierta forma ese respeto y ese interés se puede trasladar hacia el lector y hacia uno mismo.
Entre puntos y comas.
sábado, 7 de marzo de 2009
Buen sabor de boca.
Si se es descuidado con la acentuación se puede dar la impresión de ser descuidado en otros aspectos, ya que, si al periodista no le importó que su trabajo estuviera mal escrito, tal vez tampoco le importó si sus fuentes eran confiables o si la información era verídica. El lector atento se dará cuenta de los errores y será juez del periodista. Si quien lo lee piensa que es incapaz o pierde la confianza en su trabajo no lo volverá a leer.
La acentuación se puede comparar con el sazón del cocinero. Si las ideas son claras y el texto es interesante puede llamar la atención del lector. Sin embargo, si la acentuación es deficiente, al final, el texto dejará una especie de vacío, un "algo" faltante como la sensación de que a la comida le hizo falta sal o simplemente "algo" que no pudo satisfacer a quien lo degustó.
El periodista debe ser el mejor de los cocineros en cuestión del lenguaje. Debe conocerlo a profundidad para poder manejarlo como quiera, para causar el efecto deseado sobre el lector y dejarlo con un buen sabor de boca para que sus escritos no sean leídos con disgusto, sino con atención y sean un deleite para quien los lea.
domingo, 1 de marzo de 2009
La novedad...
Ahora, señoras y señores, les presento la novedad: un blog que no tengo idea de qué va a tratar, pero intentaré mantener lo más actualizado posible. Sin más, me retiro.
