lunes, 14 de septiembre de 2009
Llueve
Y la ciudad está gris. Hay tantas cosas para hacer, pero pocas ganas. Sólo queda escribir, ¿por qué no? de cosas insignificantes. Tan insignificantes como mi último recuerdo del parque y de unos ojos lejanos. Llueve y no sé qué más decir, suele pasarme, pero hoy en especial... Llueve y no puedo llorar, ¿será porque ya llora el cielo?
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Gemelina mía siempre serás.
ResponderEliminarPárrafos con palabras tuyas,
que siempre me harán sentir
algo profundo y bonito.