Regina Spektor tiene una canción llamada "Laughing with". He visto diversos comentarios en los foros de Youtube, pero no encuentro ninguna interpretación que me agrade; más que nada porque quienes escriben parecen carecer de un pensamiento crítico real, pero también porque pienso hay mucho más de lo que la canción dice.
Nuestras concepciones y creaciones de lo que pensamos es Dios nos han convertido en merolicos que se han tragado historias insensatas y las repiten a diestra y siniestra sin entender realmente este concepto tan complejo de un personaje tan polémico como Él, si es que existe. No es mi intención escribir sobre mis creencias personales, ya que no considero sea pertinente, ni justo, ni que realmente interese a mis (casi nulos) lectores.
El punto de este post es hablar de la canción, es verbalizar cómo cuando dice Regina: "God can be funny..." me provoca ganas de llorar o cuando entona: "God can be so hilarious, ha, ha..." una rabia más allá de las palabras invade mi corazón; no porque me enfade con la muy talentosa cantante, sino porque mueve algo dentro de mí.
Es esta hipocresía del ser humano que debe recurrir a un ser superior únicamente cuando se encuentra en los peores momentos buscando respuestas o soluciones, pero cuando tiene que ayudar al prójimo, o necesita ayuda de éste, se encuentra con barreras y obstáculos lo que me hace enojar. Es la propia torpeza de nuestra manera de vivir la que nos lleva a culpar a alguien o algo que no podemos ver para poder sentirnos un poco menos responsables de lo que nuestra propia especie ha causado. Cuando pienso en todo esto sólo puedo pensar en decir: "Dios puede ser gracioso, nos ha vuelto instrumentos de nuestra propia destrucción."
Nuestras concepciones y creaciones de lo que pensamos es Dios nos han convertido en merolicos que se han tragado historias insensatas y las repiten a diestra y siniestra sin entender realmente este concepto tan complejo de un personaje tan polémico como Él, si es que existe. No es mi intención escribir sobre mis creencias personales, ya que no considero sea pertinente, ni justo, ni que realmente interese a mis (casi nulos) lectores.
El punto de este post es hablar de la canción, es verbalizar cómo cuando dice Regina: "God can be funny..." me provoca ganas de llorar o cuando entona: "God can be so hilarious, ha, ha..." una rabia más allá de las palabras invade mi corazón; no porque me enfade con la muy talentosa cantante, sino porque mueve algo dentro de mí.
Es esta hipocresía del ser humano que debe recurrir a un ser superior únicamente cuando se encuentra en los peores momentos buscando respuestas o soluciones, pero cuando tiene que ayudar al prójimo, o necesita ayuda de éste, se encuentra con barreras y obstáculos lo que me hace enojar. Es la propia torpeza de nuestra manera de vivir la que nos lleva a culpar a alguien o algo que no podemos ver para poder sentirnos un poco menos responsables de lo que nuestra propia especie ha causado. Cuando pienso en todo esto sólo puedo pensar en decir: "Dios puede ser gracioso, nos ha vuelto instrumentos de nuestra propia destrucción."

No hay comentarios:
Publicar un comentario