jueves, 25 de febrero de 2010

Learn to breathe...

Respirar. Qué fácil suena, simplemente, respirar. Sin embargo, esa acción mecánica del cuerpo a veces se torna difícil. El aire no ayuda a vivir, sino mata; quema los pulmones y lastima las células. Entoces, se deja de respirar. El cuerpo lucha una batalla entre la vida y la muerte, entre volver a inhalar y exhalar o dejar que todo desaparezca suavemente. Se vive, entonces, a través de suspiros cortos.
El tiempo pasa y el aire poco a poco deja de herir y se vuelve de nuevo necesario. A veces vuelve a arder, cuando el alma recuerda las cosas que la hicieron sufrir, pero, con el tiempo, se aprende a respirar de nuevo.

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